1. Empezamos con el primer punto: la composición fotográfica. No solo se trata de que el grupo quepa dentro del marco de la foto, la composición es importante. A la hora de realizar la composición busca situar al grupo lo más junto posible. Tiene una explicación y es que la cámara tiende a acentuar la separación entre las personas, en este caso.

2. Pequeños detalles. Antes de hacer la fotografía, te recomendamos, siempre que sea posible, que le eches un vistazo a los detalles: la ropa de la gente, el pelo, el fondo... Asegúrate de que todos están dentro del marco. Fíjate en la silueta del grupo y reorganizalos si es necesario para que la composición sea la adecuada.

3. Un truco de fotografía que puede ayudar a mejorar la fotografía en grupo: coloca a todo el grupo a una distancia angular máxima de 45 grados de la cámara. De este modo, habrá lugar para fondo y la instantánea dará sensación de desahogo.

4. Fotogafías de grupos grandes. Si hay mucha gente en el retrato puede llegar a ser muy complicado incluirlos a todos en el marco. En este caso te aconsejamos que tomes una posición elevada y disparar desde allí. La perspectiva permitirá que todos quepan en la foto sin necesidad de situarlos en gradas.

5. Pasamos al siguiente punto: la iluminación. Por ejemplo, y suele ser la tendencia, colocar al grupo en una zona fuertemente iluminada por la luz solar no suele venir acompañado por los mejores resultados. Por un lado, la intensidad luminosa tiende a obligar a la gente a cerrar los ojos. Por otro, se suelen crear fuertes sombras, generando alto contraste y perdiéndose gran cantidad de detalles por falta de rango. Una iluminación más difusa y menos intensa genera mejores resultados. Como en fotografía de paisajes, las primeras y las últimas horas del día son las mejores para tener una buena iluminación natural.

La marca del cordero

6. Fotografías de grupo en exteriores. Cuando hagas fotografías de grupo en exteriores, te recomendamos que evites que en el marco existan distintas zonas de diferente intensidad de iluminación. Un ejemplo práctico, evita a toda costa que gente del grupo esté en sombra y otra gente en el sol. Otro consejo fotográfico es que si utilizas la cámara en modo automático busca un fondo que tenga una iluminación menor que la del grupo, porque en caso contrario, la exposición de la fotografía no te gustará. Saldrán las cara muy oscuras.

7. Fotografías de grupo a contra luz. En muchas ocasiones, lo importante de la fotografía en grupo es el fondo. Si además, en la espalda de lso fotografiados brilla el sol en todo su esplendor claramente nos encontramos con un contra luz. Para que la fotografía salga bien, no olvidesponer el flash y acércarte lo suficiente para estar en el rango de alcance del flash.

8. Fotografías de grupo naturales. Para conseguir una foto de grupo espontánea, después de la organización que supone colocar a todos los miembros de una familia, existe trucos. Hay que tener en cuenta que no todo el mundo sabe posar y que la gente se pone demasiado rígida delante de una cámara. Algo que suele hacer los fotógrafos es contar algo gracioso, una anécdota que conozcáis..es definitiva, crea un ambiente distentido. Y si puedes, evita que se den cuenta del momento en el que haces la foto. La naturalidad de los gestos es un elemento que mejora cualquier fotografía de retrato.

9. Con ayuda. Siempre que puedas recurre al trípode. Aunque no sea necesario por la cantidad de luz. Podrás elegir mejor la posición exacta de la cámara y ajustarás de modo más fino el ángulo. Y, sobre todo, será una pieza indispensable si tú vas a salir también en la foto.

10. Diferentes ángulos. Si notas que el grupo te responde y no se cansan ante la cámara, pídeles que cambien de postura, trata diferentes ángulos y juega todo lo que puedas. Nunca sabes el momento ni la forma exacta en que tu cámara captará la foto de grupo perfecta. Es importante no cansar a las personas, especialmente si se trata de niños: en el momento en que detectes el más mínimo nivel de aburrimiento corta.


Fuente: Mundo-Geo







1.- Comparte tu éxito con los demás.

2.- No uses la palabra "emprendedor" en vano.

3.- El tiempo de planificación es sagrado.

4.- Respeta a tus mentores.

5.- Ama a tus competidores.

6.- No duermas con tu red.

7.- Copia y sé copiado.

8.- No prometas algo que no puedas cumplir.

9.- Comparte el éxito y celebra el fracaso.

10.- No envidies el éxito de los otros emprendedores.


Fuente: Idaccion.com









1 No te sientas seguro de nada.

2 No pienses que vale la pena ocultar la prueba, pues con toda seguridad ésta saldrá a la luz.

3 Nunca te desanimes pensando que no vas a tener éxito.

4 Cuando te encuentres con una oposición, incluso si viene de tu esposa o hijos, esfuérzate por vencerla con argumentos y no con autoridad, pues la victoria que depende de la autoridad es irreal e ilusoria.

5 No tengas respeto por la autoridad de otros, pues siempre se encuentran autoridades en contrario.

6 No uses el poder para reprimir opiniones que consideres perniciosas, pues si lo haces las opiniones te reprimirán a ti.

7 No temas ser excéntrico en tus opiniones, pues todas las opiniones aceptadas ahora alguna vez fueron excéntricas.

8 Encuentra mayor placer en el disenso inteligente que en la aceptación pasiva, pues si valoras la inteligencia como se debe, lo primero implica una más profunda aceptación que lo segundo.

9 Sé sincero, incluso si la verdad es inconveniente, pues resulta más inconveniente cuando tratas de ocultarla.

10 No sientas envidia de la felicidad de aquellos que viven en un paraíso de tontos, pues sólo un tonto pensará que eso es la felicidad.









1. Sentarse en un banco

Echeve reconoce que esta es su actividad favorita del libro, la que más practica, y la que más beneficios le reporta: “Utilizo mucho los bancos del mobiliario público urbano. Son muy buenos consejeros. Me ayudan a tomar decisiones o pasar una mala racha. Me he ahorrado mucho en psicólogos gracias a ellos. Me dan siempre un momento de paz para ver la vida de otra forma”

2. Confeccionar vestidos de papel

El escritor propone jugar a hacer vestidos de papel, “con periódicos atrasados, hojas de la guía de teléfonos o apuntes viejos”, e improvisar en el salón de casa una pasarela doméstica. Si llueve reconoce que es mejor no salir a la calle, pero anima a la gente a hacerlo en un día soleado y ver qué cara pone la gente.

3. Mirar escaparates

“He conocido gente interesante, artistas y poetas, que lo hacían bastante y yo lo hago también”, cuenta Echeve. “Es importante hacer esta actividad sin ánimo de comprar nada, solo para recrearse”. En el libro se explica lo que podemos aprender mirando escaparates: “Se trata de anular el deseo de comprar, aunque suene represivo. Comprenderás con el tiempo que, en realidad, supone una liberación. Cuando te desprendas del ansia de poseer, podrás disfrutar de todo lo que te rodea. Admirarás la belleza de cualquier objeto sin necesidad de convertirte en su propietario”.

4. Aprender a esperar

“Esta es la actividad del libro más complicada de realizar”, reconoce Echeve, “pero aprender el valor de una espera puede ser esencial para mejorar nuestro día a día”. En el libro deja una frase para la reflexión: “Todo lo urgente resulta, al cabo de los días, muy ridículo y pequeño”.

5. Sacar fotos sin máquina

Echeve cree que esta actividad la hacemos todos los días, pero sin pararnos a pensar cómo son las imágenes que captamos. “Se trata de una manera original de contemplar la vida”, explica, “de aprender a mirar”. Al fin y al cabo, “todas las fotos las llevamos dentro”.

6. Pensar qué harías si te tocara la lotería

“Incluso los que nunca jugamos lo hemos pensado alguna vez”, cuenta Echeve, “pero al final se convierte en una pesadilla de conciencia”. ¿Qué haríamos con tanto dinero? ¿De quién podríamos fiarnos? Al rato el agobio moral, cuenta el escritor, precede a una incomparable tranquilidad de conciencia: “Comprender que tal golpe de suerte, verdadero caramelo envenenado, no te alcanzará jamás. Entonces te vuelves a sentir el hombre más afortunado del mundo”.

7. Seguir a un desconocido

“Me encanta”, reconoce Echeve, “y lo hago bastante, pero soy corpulento, camino muy despacio, y todas las presas se me escapan”. Tal como cuenta en el libro, “seguir a un desconocido comporta el placer furtivo de entrar en las vidas ajenas sin pedir permiso. Como admirar un cuadro o leer un poema. Quizá sea otra forma de arte”.

8. Arrancar carteles

“Lo he hecho con diversas intenciones, pero en el libro lo propongo con finalidad estética”, cuenta Echeve. “Me estaba costando escribir este capítulo del libro, así que salí a la calle a arrancar carteles y conté la experiencia”. En el libro explica cómo la gente le miraba raro, incluso le reprendía, por arrancar trozos de carteles sin ton ni son. “No soporto tantísimos mensajes”, reconoce.

9. Hacerse el dormido

¿Quién no ha hecho esto alguna vez? “Me gusta disimular y que la vida continúe mientras los demás piensan que estoy dormido”, cuenta Echeve. “Te permite escuchar las cosas desde fuera”. Y hay técnicas: “Si en algún momento se refieren a ti, permanece quieto y sin cambiar de postura”.

10. Merodear por los hospitales

Echeve cuenta en el libro que en los hospitales “no se puede hacer el tonto”, y cree que solo por eso deberíamos ir más a menudo porque, además, “detrás del silencio y los susurros pasan cosas maravillosas”.

“No parece una cosa placentera”,  reconoce el escritor. “No es que me guste estar en los hospitales, pero son sitios donde se puede aprender muchísimo y donde se puede encontrar la belleza cotidiana de la vida. De eso, en el fondo, es de lo que va el libro”.









1. No estudiar o jugar a como que estudio

El gran problema no es que estudien mal o no puedan, sino que, simplemente, no estudian. Hacen tareas, deberes y dibujos pero no estudian. Se meten en su cuarto y todo el mundo está convencido de que el niño está estudiando. Pero han podido pasarse la tarde entera haciendo un dibujo o una redacción sin estudiar. Así no van adquiriendo ese poso de conocimientos para cuando llegue el examen.

Consejo: a éstos, lo que más le conviene, es empezar todos los días por estudiar. Nada más sentarse, que estudien un tiempo. Si son niños menores de diez años, podría ser un cuarto de hora o veinte minutos. De diez a catorce años por lo menos tres cuartos de hora. Y a partir de quince años, por lo menos una hora a hora y media de control para que sigan este plan. Y después del estudio que hagan las tareas.

Necesitan un cierto control para que sigan este plan. Si tiene toda la tarde para hacer las tareas, gasta la tarde entera. Si solo tiene una hora, se ajusta y va más aprisa. Además el estudio cansa y hay que estudiar cuando se está más descansado.

2. Estudio atropellado, de últimos días

Tiene que ver con el anterior. Este si estudia, pero sólo unos días antes del examen. Además se crea en la familia la idea de que ha estudiado mucho ya que queda la sensación tanto al chico como a los padres, de la última semana y media: se levantado pronto, se ha esforzado muchísimo, se ha acostado tarde estudiando. Así piensan, o que no hay derecho a que luego suspenda. Pero en realidad falta el poso necesario para que la memoria asimile y comprenda las lecciones.

Consejo: el trabajo y el estudio diario, con control, todos los días ha de estudiar algo. Si un día tiene mucha tarea, después del estudio la hará y lo mismo si no tiene. Si no tiene tarea solo estudiará.

3. Falta de ejercicio. Confundir “lo entiendo” con “me lo sé”

Los hay que confunden el “lo entiendo” con “me lo sé”. Leen una lección y como la entienden, ya creen que se la saben y dejan de estudiar. Sin embargo, lo que les hace falta es ejercitación, repasar y hacer los ejercicios.

Consejo: que vean la ejercitación como parte de su estudio. Hay que enseñarles que “lo sé” es igual a “lo entiendo” más “me lo estudio”. Entender es lo más difícil, pero una vez que lo entiendes hay que aprenderlo: hay que dedicar esfuerzo, repetirlo, hay que usar la memoria.

4. Dificultades de concentración, falta de control de la imaginación.

Les cuesta mucho concentrarse, les cuesta el arranque: desde que se sientan hasta que comienzan a estudiar. Están muy a medio gas y se les va fácilmente la imaginación.

Consejo: hay que empezar a estudiar a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral, así la cabeza se concentrará con más facilidad a esa hora de estudio. Por otro lado el mejor consejo para sujetar la imaginación es sacarle uso en el estudio, hay que poner la imaginación en cada tema de estudio y me imagino como es lo que estoy estudiando. Esto ayuda a que se graben mejor las lecciones.

Respecto a la televisión hay que decir que cansa la cabeza y daña la capacidad de concentración, lo mismo que los videojuegos. Es mejor un rato de lectura, un tebeo, un periódico... porque eso es como un precalentamiento.

5. Problemas de comprensión. Dificultades en la lectura. Vocabulario pobre.

Es el caso del que se ve que se esfuerza pero que no puede. Si le explicas la lección y se la cuentas aprende enseguida. Pero si tiene que aprendérsela él solo con el libro le cuesta mucho. Se siente defraudado, pues no hay resultados.

Consejo: lo que hay que hacer es ayudarle a leer bien corrigiéndole los defectos de lectura y ayudándole a hacerse un cuaderno de vocabulario. Con ese pequeño diccionario personal tendrá que hacer ejercicios con las palabras desconocidas. Si no se ataja no se mejora. Se le puede decir que estudie más, pero llega un momento en que se hunden. Si hay un problema más serio como dislexia, etc., hay que llevarle a un especialista. No vale con estudiar más.

6. Lagunas, falta de base

Son los que entienden las matemáticas, por ejemplo, pero fallan en los quebrados, que pertenecen al programa del año pasado cuando estaban enfermos.

Consejo: con estos, hay que dejar de quejarse y ponerse a rellenar las lagunas. En el colegio es muy difícil, pero para ello es muy útil un profesor particular o que el hermano mayor se dedique a explicar. Una vez conocidas las lagunas, habrá que solucionarlas en vez de quejarse continuamente.

7. Ansiedad, angustia. Bloqueo emocional, inseguridad.

Hay chavales que por un exceso de ansiedad y de miedo a suspender se angustian. Comienzan a estudiar y como salen con el gran miedo a perder, se angustian. Quizá tras un año de malas experiencias, de un fracaso, de haber suspendido muchas, ... pierden la confianza en sí mismos y se sienten agobiados. Se les distingue fácilmente cuando llegan a los exámenes pues tienen trastornos intestinales, duermen mal, están tensos, les sudan las manos en medio del examen, etc. Son chavales temerosos y eso les bloquea, pues no tienen la serenidad suficiente para sacar a la luz lo que saben.

Consejo: hay que tratarles de dos maneras: primero, dándoles seguridad, valorando su esfuerzo, reforzando la confianza en que ellos son capaces, reforzando sus pequeños éxitos. Y, después, enseñarles a controlar esa ansiedad, enseñarles a relajarse, mediante algunas técnicas.

8. Timidez, inseguridad, no preguntar, no puedo.

En este caso el bloqueo llega por la timidez y la vergüenza a preguntar. Es el temor al ridículo, a quedar mal y, así el “no puedo” es la excusa que ponen para no enfrentarse a un problema que les da miedo.

Consejo: hay que ayudarles a superar ese temor al ridículo y a preguntar, puede ser, controlando, junto al profesor, cuántas veces pregunta en clase, planteándoselo al hijo como un punto de esfuerzo personal.

9. Los “empollones” “los mataditos” memorísticos.

En estos el desarrollo intelectual no va parejo al sistema de estudio. Hasta los 12 años hay una gran facilidad para memorizar así, leyendo varias veces. Pero a partir de esa edad la memoria es la más lógica, más de relación, de sentido global. Hay chicos que pasan los cursos y siguen estudiando igual, leyendo veinte veces. Eso, además de aburridísimo, es un tipo de memoria peligrosa. Son los chavales de “lo tengo en la punta de la lengua”, “si me dice la primera palabra sigo yo”, “¿eso era lo que estaba en la página segunda?”. Sufren mucho, dedican mucho tiempo y según pasan los cursos va a peor.

Consejo: a estos hay que enseñarles a estudiar, a cambiar el método de estudio, sabiendo que al principio le costará, pero luego será muy eficaz.

10. Los “optimistas” del “ya me lo sé, pregunta”

“Lo tengo dominado, está chupado, mamá”. A estos hay que ayudarles a tocar tierra, preguntándoles para que comprueben que efectivamente no lo saben.

Consejo:hay dos técnicas: que se autoevalúen y repasen. Que no digan “no me lo sé” antes de haber cerrado un libro y de haberse preguntado. Y, a la vez, enseñarles a repasar. Los contenidos de las lecciones se aprenden bien una vez que se repasan. En el estudio se entiende, en los repasos es donde de verdad se aprende.


Ángeles Carranza
Orientadora familiar


Fuente: Facebook







10. Sé multimedia A pesar de que la lectura es uno de los mejores hábitos que existen, los nativos digitales prefieren consumir información en diversos formatos. Puedes publicar fotos, videos, podacasts, infografías, libros electrónicos, etcétera. El punto es generar interés para que las personas se decidan a compartir la información con sus contactos.

9. Publicar todas partes Antes publicar en diversos medios era extremadamente caro. Ahora puede aprovechar las diferentes plataformas para darle máxima viralidad a tu contenido. Coloca tus videos en tu sitio web y luego en plataformas como Facebook, Twitter, Pinterest y demás para generar tráfico de referencia. Sólo no olvides utilizar solo aquellas redes sociales en la que tus consumidores tengan un presencia real y tengas la oportunidad de crear una comunidad real.

8. Diviértete De vez en cuando usa el buen humor para compartir una idea. Demuestra que tu marca es mucho más que una corporación y que es capaz de hacer el “ridículo” con tal de iluminar a sus clientes.

7. Muestra lo que funciona Desarrolla contenido que enseñe cómo otros clientes están utilizando tus productos y servicios con éxito. Esto es más efectivo que simplemente recitar las características positivas de tu marca. No hay nada mejor como la “aceptación social” para dar validación a un producto que genere confianza y acción de compra.

6. Habla como un ser humano Es muy fácil perderse en un lenguaje corporativo al trabajar a través de la interfaz de una computadora, pero no olvides que del otro lado una persona normal está consumiendo tu mensaje. El nuevo marketing debe ser real y auténtico, que haga que el cliente se identifique contigo.

5. Incluye llamadas a la acción Recuerda incluir llamadas a la acción en tus mensajes de redes sociales. Pueden ser para suscribirse en el news letter, participar en encuestas, promociones u organizar actividades.

4. Resuelve problemas El social media es hoy por hoy la mejor herramienta de Costumer Relationship Management (CRM) porque genera una conversación directa entre la marca y el cliente. Desarrolla contenidos que estén relacionados con el uso de tus productos y servicios así como de resolución de problemas relevantes para su industria y mercado.

3. Publica Internet significa una cosa: inmediatez. Aprovecha las miles de herramientas que existen en la web para publicar contenido y luego compartirlo en las redes sociales. Si no tienes una página web para tu marca o negocio puedes optar por perfiles en diversas redes sociales, blogs o diarios virtuales. No olvides que el contenido debe ser bueno, original, interesante y relevante.

2. Fijar metas para el contenido ¿Qué quieres lograr con tu contenido? Puede ser aumentar una base de datos, generar tráfico para tu sitio, aumentar la participación de tu comunidad o mejorar el posicionamiento de tu marca en los motores de búsqueda. ¿Cómo quieres que sea tu contenido? Debes elegir el formato que más le conviene a tu marca para hacerla memorable y notable en la red. Puedes hacer notas, videos, pocasts, presentaciones o photosets. Hay una red social para cada tema y formato de mensaje. Recuerda que no se trata de generar contenido por el simple hecho de hacerlo, siempre debe estar enfocado a impulsar a la marca.

1. Enfocarse Primero que nada, define a quién le estás hablando para saber cómo debes de hacerlo. Es indispensable saber quiénes son tus clientes actuales para comunicarte con ellos en un lenguaje que comprendan.


Fuente: Alto nivel







1. Orientación. El Sur es más calido y con incidencia de rayos de sol. El norte es constante, luminoso pero sin rayos de sol. Podéis ver la influencia de una buena orientación en el equilibrio energético de una casa.

2. Diseño. Un proyecto de calidad evitara derroches constantes de energía, puesto que a través de las fachadas es por donde se pierde más energía.

3. Aislamiento. Tejados, techos, muros y sobre todo ventanas de PVC Kommerling con alta eficiencia energética bien aisladas es lo que garantiza un correcto gasto de energía.

4. Ventilación. En una Vivienda Saludable, al estar 100% aislada, se puede controlar la estanqueidad de la misma. Debe de contar por tanto de sistemas adecuados de ventilación y renovación de aire.

5. Materiales sostenibles. Debemos exigir materiales respetuosos con el medio ambiente.

6. Confort acústico. El ruido tiene efectos perjudiciales para su salud. Lo mejor es aislarlo con ventanas de PVC.

7. Seguridad. Debe proteger a todos los usuarios de la misma. Tanto de la intrusión a la casa como frente a incendios, seísmos o accidentes domésticos.

8. Calefacción e iluminación. Instale sistemas eficientes de calefacción e iluminación.

9. Energías renovables. Existen otras fuentes de energía alternativa. Solar, eólica, geotermia, biomasa …

10. Agua. La gestión eficiente del agua es responsabilidad tanto del edificio como del usuario.









  1. Planificar previamente la actividad. Obtener información sobre la ruta, vía de escala o barranco que se pretende hacer.
  2. Informarse de la meteorología en la zona. No olvidar que en montaña la meteo es muy variable.
  3. Una vez en la zona confirmar la información previa en refugios, guías de montaña, centros de información o Guardia Civil. Las condiciones de nieve, agua o climatológicas modifican la dificultad de las rutas, vías o barrancos.
  4. Llevar todo el equipo adecuado a la actividad a realizar. Material técnico, ropa, calzado, equipos de protección solar, comida y agua.
  5. No hacer actividad de montaña solo. Salvo circunstancias excepcionales no dejar nunca solo a un integrante del grupo y mucho menos si está herido o fatigado.
  6. Comunicar a alguien (refugio, camping, hotel, amigos, familiares) la actividad prevista y respetar lo planificado.
  7. Adecuar la actividad a nuestras condiciones físicas y técnicas. Ser modestos y saber renunciar. La montaña nos esperará.
  8. Llevar teléfono móvil con baterías cargadas. Y si es posible equipos de orientación, GPS, altímetro, mapas, etc.
  9. La actividad en la montaña finaliza cuando regresamos a lugar seguro. Hacer cumbre es sólo la mitad.
  10. Ante cualquier incidencia avisar al 062 de la Guardia Civil o a cualquier otro teléfono de emergencia. Cada minuto es importante.







Problema número 1: La mayoría quiere vivir tranquilo ( sin responsabilidades ) y prefiere trabajar para terceros a complicarse la vida ( montar un negocio ).

Problema número 2: Los jóvenes tampoco han cambiado de pensamiento ( El 90% prefiere ser funcionario que emprendedor ).

Problema número 3: El dinero público se despilfarra, hay mucho "ladrón suelto", se crean inversiones a fondo perdido donde sólo ganan las " empresas privadas" vease el aeropuerto de Ciudad Real.

Problema número 4: No tenemos autocrítica ninguna ( la crisis ha sido culpa tanto de nosotros ( cómplices )como del gobierno.. pero nuestra especialidad es culpar siempre a los demás.

Problema número 5: Etiquetamos y generalizamos demasiado a las empresas como "malas" "dañinas" etc.. hay de todo en la vida del señor.. empresas que hacen las cosas bien y empresas que no lo hacen bien. No Tenemos cultura de apoyar a las empresas y a las pymes ( más bien de lincharlas ) ¿ Alguna se ha salvado en Meneame ?

Problema número 6: Ganar dinero es malo, tener poco dinero es bueno... osea ( ricos que hayan trabajando honradamente en vez de generar motivación y admiración generan envidia ).

Problema número 7: Somos los únicos capaces de tirar piedras sobre nuestro propio tejado y de escupir al cielo para que nos caiga en toda la frente.

Ejemplo : www.meneame.net/story/sectores-espana-potencia-mundial

Problema número 8: Como entre todos nos matamos y nos envidiamos, no hay mucha cultura de apoyo a nuevos emprendedores ( porque no hay confianza ).

Problema número 9: Demasiada cultura de fraude al estado ( Parados que no buscan trabajo hasta el último mes, empresas que pagan en negro etc.. ).

Problema número 10: Poco apoyo a las nuevas empresas que surgen y demasiada fidelidad a las antiguas ( Ej: Movistar ) ¿ Cómo puede ser que Movistar con las tarifas mucho más altas del mercado aún siga siendo líder ?


Empecemos a darle un poco a la cabecita no ?


Fuente: MEneame







 

1- Verificar con calma la concreta situación que nos afecta.

Ante todo conservar la calma y proceder con tranquilidad a verificar que realmente se ha producido de un apagón generalizado a todos los niveles (4 factores de comprobación: a- electricidad doméstica, b-telefonía móvil, c-emisoras de radio y d- internet) y no de una interrupción puntual por otra causa distinta, como un apagón normal de corriente doméstica en el barrio que no afectará, por ejemplo, al funcionamiento normal de la telefonía móvil o las antenas de radio; o un problema técnico de tu operadora móvil que no afectará, por tanto, a la iluminación de tu cocina...etc.

Una tormenta solar, incluso una severa, no tiene por qué dar lugar necesariametne a ningún "colapso" y, de hecho, puede limitarse a dar lugar a otros efectos perjudiciales pero "menores" para nosotros, en tanto que sin apenas consecuencias directas en nuestro día a día (como apagones de radio, o afectación de algún satélite).

Afortunadamente nuestra atmósfera y magnetosfera nos protegen las 24 horas del día. Lo vienen haciendo de forma efectiva desde siempre.

De hecho, puede que incluso de haberse producido un efecto electromagnético realmente severo que consiga alcanzar la superficie de la tierra y hasta produzca alguna distorsión en sistemas eléctricos éste se produzca en latitudes mucho más al norte de nuestro país.

O que incluso de llegar a afectarnos, cosa nada fácil, tan sólo afecte alguna región localizada de nuestra redes de gran distribución y transformadores y que el resto de la red no se vea afectada en cascada tampoco. Esto es exáctamente lo que sucedió, por ejemplo, con la conocida tormenta geomagnética de Quebec, Canadá, en 1989, que es cierto que dejó sin fluido eléctrico hasta a 6 millones de personas durante casi 24 horas, pero no afectó al resto del país desde dónde fue movilizada de inmediato toda la asistencia necesaria a la población y todos los medios necesarios para la reparación de la red dañada.

En definitiva: incluso con una tormenta geomagnética severa la situación y afectación de las infraestructuras fundamentales de las que dependemos puede variar dependiendo de la combinación de muy distintos factores geomagnéticos, y es necesario determinar con toda serenidad, y certeza, el concreto escenario en el que nos vemos inmersos.

2- Plan familiar preestablecido.

De modo que permanecer tranquilamente en casa a la espera de asistencia exterior - o valorar que ésta no llegará a corto plazo- será nuestra primera decisión familiar para gestionar esta situación.

Para ello, en primer lugar, y en toda circunstancia, hay que sintonizar la radio y seguir al tanto de las noticias que puedan llegar así como de las indicaciones de las autoridades y Protección Civil, que en caso de emergencias estarán en todas las frecuencias.

Como pauta general, si tras las primeras 72 horas tras el evento no hay signos de recuperación - no llega asistencia alguna, ni hay noticias por radio/internet ni nadie sabe nada con certeza -, significa que el impacto en las infraestructuras nacionales ha podido ser severo y de amplio alcance geográfico (indeterminado, en todo caso) y es recomendable reunir a nuestros familiares y dirigirse hacia alguna zona menos poblada y más al sur, donde la red ha podido resistir mejor.

En particular, si además de a esos 4 factores de comprobación aludidos se ha afectado, adicionalmente, a nuestros vehículos y otros aparatos electrónicos independientes de la red, como baterías de portátiles, o transistores a pilas hay que entender que el carácter del pulso electromagnético natural (EMP) asociado al evento habrá sido particularmente severo. No estaríamos entonces ante ningún escenario como el de Quebec en 1989 y en ese caso mejor partir lo antes posible. De todas formas algo así nunca se ha verificado, y que algo de tal alcance pudiese suceder por el momento sólo es una teorización.

Y si se vive en las inmediaciones de una infraestructura crítica sensible a lo que hay que estar pendiente, siempre, será a lo establecido en su plan de emergencia y a las instrucciones de los responsables de protección civil de la zona sobre el concreto modo de actuar y de valorar la situación allí.

Sea como sea, si nos vemos envueltos en una situación de fallo de uno u otro alcance, hemos de prevenir la posibilidad de que las llamadas para contactar con otros de nuestros seres queridos puedan no funcionarán.

Por ello lo primero necesario es tener previamente establecido es a) un plan de comunicaciones y b) un par de sencillas pautas para la reagrupación familiar desde el principio del escenario para, c) llegado el caso, dirigirse a un lugar seguro familiar de referencia previamente establecido juntos - fuera de la ciudad y a una distancia prudente de otras instalaciones críticas sensibles -.

Es importante que el conjunto de ese plan sea “refrescado” de vez en cuando entre los miembros de la familia y que todos sepan a donde dirigirse para el reagrupamiento inicial y el desplazamiento posterior de ser necesario.

Es importante que el desplazamiento hasta dicho lugar seguro se produzca siempre con toda normalidad y observancia de las normas de circulación. Con mucha más prudencia en realidad: hay que prestar especial atención a cortes y obstáculos imprevistos, o semáforos y otros elementos de señalización electrónica que han podido dejar de funcionar.

Es importante prestar especial atención a todo lo relativo al acompañamiento de menores, familiares con alguna discapacidad o que requieran de alguna atención especial y ancianos de avanzada edad.

Es importante disponer de cosas como un mapa de carreteras al uso y bicicletas por cada miembro (en portabicicletas, p. ejemplo) como medio secundario, ya que pueden resultar de utilidad.

Es importante que para poder realizar dicho desplazamiento en condiciones adecuadas hayamos preparado antes los recursos básicos que nos permitan estar en unas condiciones adecuadas cuando alcancemos ese lugar seguro familiar de destino. Por ello algunos recursos de este decálogo los guardaremos directamente en dicho lugar seguro familiar de destino; pero otros recursos los tendremos en casa, directamente a mano y siempre con nosotros.

Un ejemplo sencillo de las cosas para tener siempre a mano son las "mochilas listas para salir" recomendadas a los ciudadanos por el programa "Prepárate Madrid" del ayuntamiento de la capital (http://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/Emergencias/PreparateMadrid/Ficheros/Preparate/despliegue_mochila.jpg ) añadiéndole algo de comida no perecedera por persona para más de 3 días y los elementos que se indican en los puntos 3 y 4 de este Decálogo ("Agua" y "Protección ante los elementos").

Simplemente con visitar alguna gran superficie comercial, alguna cadena de tiendas deportiva/de multiaventura se pueden encontrar una amplia variedad de posibilidades para cubrir los preparativos indicados a continuación.

3- Agua y medios de potabilización portátiles.

Contar con una reserva de agua mineral directamente a mano y medios de potabilización.

Beber agua potable es la segunda necesidad humana después de respirar (mínimo 1,5 litros día/persona, según actividad) , y un apagón generalizado de estas características podría suponer semanas de afectación mientras el flujo se reestablece.

Esto es muy importante, y debe ser la primera preparación material de todas a adoptar a causa de la denominada regla del 3 en situaciones de emergencia: Una persona no puede resistir más de 3 minutos sin aire, 3 días sin agua potable, ni 3 semanas sin comida.

Disponer de suficiente cantidad de agua potable y segura a mano en función del número de personas en peligro y durante el tiempo suficiente, es un factor crítico en cualquier emergencia. No lo podremos subrayar lo suficiente.

Por ello, además de contar con unas garrafas de agua mineral de reserva,directamente disponibles en el lugar seguro de reagrupación familiar, recomendamos la adquisición de algún medio seguro de filtración automática portatil como los “life straw” familiares, o similar, o como una cantimplora de montaña por persona de las que incorporan filtros potabilizadores. Métodos que resultan especialmente seguros en tanto que no requieren ni de ningún tipo de manipulación - más allá del simple llenado -, ni de dosificación, ni de tiempo espera, reduciendo por tanto el riesgo de que el proceso potabilizador se haga incorrectamente y genere un riesgo adicional para la salud.

Tales métodos de potabilización no sustituyen, en todo caso, al sentido común de examinar adicionalmente que en las inmediaciones que el agua que pretendemos tomar no proviene de aguas estancadas o resulta contaminada de alguna forma con heces o animales en descomposición.

4- Protección personal ante los elementos.

Contar con un buen saco de dormir testado y esterilla por cada miembro de la familia, ropa de abrigo (gorro, guantes, bufanda), no sabemos si el apagón temporal puede suceder en invierno como sucedió con la mencionada tormenta geomagnética de Quebec. Tampoco sabemos cual podría ser su concreta duración ahora (días, semanas, meses...) lo que hace especialmente recomendable contar con medios autónomos de calefacción en el lugar de reagrupación familiar. La pequeña tienda de campaña familiar habitual de excursiones y camping.

Gafas polarizadas (gafas de repuesto también si se necesitan) y un pañuelo de tela grande de distintos usos (mascara improvisada, gorra para el sol, prefiltro de partículas para el agua, pequeñas heridas...). Tapones para los oidos. Botas para caminar aptas para la lluvia, así como un poncho para la lluvia resulta así mismo especialmente recomendado. Chandal, vaqueros y similar y mudas y calcetines de repuesto. Algo de hilo, aguja y algunos botones no ocupan lugar.

Junto a ello otros elementos adicionales de protección personal como algún repelente efectivo de mosquitos y otros insectos, bien sea en spray repelente/pulsera bien algún modelo de repelente tipo colgante por ultrasonidos de eficacia probada que protege las 24 horas del día, habitualmente en un par de metros de radio, y de forma continuada durante meses hasta que se agote su pila botón.

Un buen cinturón, capaz de resistir cargas y esfuerzos, puede ofrecernos así mismo múltiples usos para asegurar/sujetar carga, ayudarse a superar pequeños desniveles formando una cadena humana o para evitar perdidas en condiciones meteorológicas adversas.

5- Reserva de alimentos no perecederos.

Contar con una reserva de alimentos no perecederos proporcional al grupo familiar transportada o transportable al lugar de reagrupación.

El "EMP Act América" y la Protección Civil de Portugal han recomendado un mínimo de 2 semanas de suministros por persona; la Asociación Española de Protección Civil para los Eventos Climáticos Severos recomienda que se comience por esas 2 semanas pero que se vaya ampliando paulatinamente dicha cantidad hasta alcanzar un mínimo de 2 meses/persona como mera reserva de maniobra ante el riesgo potencial de larga duración de la situación generada.

Hay que tomar en cuenta que, en general, las recomendaciones tradicionales de preparación para fenómenos estándar de "72 horas" (3 días) en los que "alguien" llegará para ayudar pueden quedar muy desfasadas ante el carácter único que pueden alcanzar eventos excepcionales de estas características, y deben ser ampliadas.

En la selección de alimentos siempre se deberá tomar en consideración incompatibilidades y preferencias alimenticias y partiendo de elementos altamente nutritivos como lentejas y garbanzos cocidos, arroz y harina, sardinas/atún en lata (siempre lata mejor que cristal, y siempre abre fácil en lo posible); complementar con leche y patata en polvo, pastillas de caldo, tomate natural triturado, galletas comunes, y algún complemento alimentario como el alga "espirulina platensis" – promovida por Naciones Unidas para situaciones de emergencia por su alto poder nutritivo y adquirible en centros dietéticos –. Sal (de la yodada y fluorada), aceite de oliva y miel como reguladores de ingesta cotidiana. Especias como ajo, canela o albahaca. Abundante fruta variada en almibar y en formato infantil de potito.

Una cucharadita diaria de cacao puede ser un antidepresivo natural y posee distintos efectos beneficiosos; infusiones como la tila, la manzanilla o el té son polivalentes, muy ligeras y de larga conservación.

Lo importante, en general, es seleccionar aquellas unidades que den de si el mayor consumo preferente posible en etiquetado y - fundamental - llevar una pequeña libreta de control anotando fechas y cantidades. Su almacenaje deberá ser en lugar fresco, seco y al amparo de la luz, a poder ser en contenedores plásticos cerrados de tamaño mediano que los proteja de insectos y que permitan su rápido manejo llegado el caso.

Otro buen complemento son los multivitaminas (con multiminerales), siempre que su ingesta se mantenga dentro de las cantidades recomendadas y se acompañe siempre del suficiente aporte líquido diario (sopena de daño a los riñones). Refuerzos de vitamina C y calcio resultan en todo caso imprescindibles ante cualquier posible escenario de larga duración.

La reserva de alimentos debe incluir piensos para nuestras mascotas, baratos y de larga duración por lo general.

Es imprescindible disponer de algún tipo de equipación de camping gas y al menos olla/sarten/pasapuré para la preparación de alimentos y cazo polivalente de latón y cubierto por persona.

6- Botiquín familiar ampliado.

Puesta al día del botiquín familiar siempre de conformidad a los medicamentos aptos para los miembros de la propia familia e incorporando cosas como algún antibiótico, antiinflamatorio, aspirinas, paracetamol, antidiarreico, y suero oral. Algún antiestamínico genérico y abundantes gasas estériles y yodo para desinfección. Banda adhesiva multiusos omnifix u otra, y puntos americanos o de aproximación. Alcohol para esterilización. Crema hidratante y bicarbonato.

Se deberá prestar nuevamente especial atención a contar con una provisión de reserva suficiente respecto de las necesidades especiales de menores, personas de avanzada edad, o aquellas otras con dolencias crónicas (cosas como antialérgicos específicos, inhaladores para asma de reserva, medicación para la diabetes, hipertensión, etc).

Instrumental básico como un termómetro de galio (ni mercurio, ni electrónico), tijeras pequeñas, gotero para dosificación, guantes esterilizados desechables o pequeñas pinzas para extracción, son otros elementos de utilidad.

7- Manual técnico en papel.

Contar con un manual en papel guardado en bolsa hermética, con técnicas básicas de orientación, acampada, técnicas de potabilización auxiliar, nociones de primeros auxilios, etc, como el manual "Wiseman" adoptado por protección civil y fuerzas armadas en varios países del mundo y que se puede comprar en la FNAC y otras librerías, o en su defecto un sencillo manual Scout u otros similares.

8-Medios de higiene personal.

Contar con una reserva de medios de higiene personal y limpieza en el lugar de reagrupación así como un pañuelo extra de tela (larga duración a diferencia de toallitas húmedas/clinex), una esponja por persona (en especial para limpieza humedecida si hay poca agua), papel wc, jabón de glicerina, lejía (de la expresamente apta también para potabilización según etiquetado como medio auxiliar), friegaplatos y elementos sustitutivos de las compresas femeninas (como el "Mooncup" y otros disponibles en el mercado); Es importante prestar una especial atención a una cantidad suficiente de pañales en caso de contarse en el grupo con niños de corta edad. Fundamental contar con medios suficientes de higiene dental que no pueden faltar, y de desparasitación ante piojos.

También es necesario atender a la desparasitación oral y collar de repuesto para nuestras mascotas.

9- Varios útiles de alto valor en emergencias (cerillas, transistor, navaja multiusos, linterna y otros).

Contar con algunas otras pequeñas herramientas útiles, desde medios de encendido (como 3 o 4 paquetes de cajas de cerillas pequeñas de las normales y baratas, repartidas en bolsas herméticas lo que, por un par de euros, nos garantizará numerosos encendidos sencillos por unos gramos de peso, que habrán de ser manejados siempre con la debida prudencia), a una simple linterna, o un sencillo transistor - mejor si ambas usan la misma pila (recargable) y tenemos, además, reserva extra y un cargador de pilas solar que les dé servicio - disponible a precio económico y en varios modelos en el mercado -; monocular para avistar y pequeña brújula, una pequeña navaja multiusos (con función de abre latas), un silbato para hacer señales. Parches y bombín para la bicicleta.

Distintos elementos para pequeñas confecciones: Cinta americana, plástico cubretodo como el que se usa para pintar una habitación; bolsas de basura y un simple tubo de pequeño diámetro de un metro pueden ser muy polivalentes; bridas y cordel resistentes; herramientas de bricolaje de las que habitualmente se tienen en casa como alicates o destornillador.

Que no se olvide importante incluir lápiz y papel para cualquier posible anotación o mensaje. Una baraja de cartas, ajedrez/damas de bolsillo, pelota de tenis o algún pequeño elemento similar no ocupa lugar, en especial si hay niños y mascotas.

10-Chapas personales, dinero efectivo y documentación.

Llevar consigo fotocopia en bolsa con cierre hermético de la documentación personal y familiar más esencial: documentos de identidad y pasaporte, libro de familia, cartilla médica, veterinaria, fotografías, pólizas de seguro, estractos bancarios y escrituras de propiedad, así como algo de dinero en efectivo ya que sería probable que los cajeros no funcionasen o se pudiesen ver desbordados.

Es además recomendable que todos los miembros del grupo porten algún tipo de identificación personal (colgante/pulsera) con su nombre y apellidos, su grupo sanguíneo, posibles alergias médicas y alimenticias - de existir - u otras enfermedades crónicas, así como datos de contacto hacia otros miembros del grupo, muy en particular los niños.









Enrique Pacheco.- Efectista recurso, el "time-lapse" lleva ya muchos años entre nosotros. Grandes cineastas como Ron Fricke lo llevaron a su apogeo allá por la década de los ochenta. Pero es ahora, tras consumarse la democratización de las cámaras fotográficas digitales -sobre todo las de óptica intercambiable-, cuando esta técnica está viviendo una auténtica revolución. Enrique Pacheco, uno de los especialistas que imparte el I Time Lapse Workshop organizado por REDLAB Spain, nos da diez consejos para iniciarnos o incluso mejorar en esta impactante forma de mostrar la cambiante realidad.

Planificar, planificar, planificar… Como dice un proverbio chino, si tuviera diez horas para cortar un árbol, utilizaría siete en afilar el hacha. Si vamos a hacer un "time-lapse" de un atardecer, no tiene ningún sentido que hagamos 30 kilómetros en coche cargados con nuestro equipo para llegar al lugar elegido sólo dos minutos antes de que se ponga el sol. Por eso es muy importante comprobar tanto el horario de las puestas y salidas de sol, como su orientación respecto a nuestro sujeto y otros posibles elementos -luna, mareas, etcétera- que puedan entrar en juego.

Una gran herramienta para ello es "The photographer's ephemeris". Debemos familiarizarnos con ella, observar los astros y su recorrido, planificar respecto a nuestra localización… Sólo entonces empezaremos a preparar el equipo.

 



¿No nos dejamos nada? Cuando uno va a hacer un "time-lapse", puede pasarse varias horas encaramado a una piedra en medio de la nada, así que hay que ir bien preparado. Aun corriendo el riesgo de abusar de nuestro instinto maternal, no está de más recordar que debemos llevar agua y algo de comer. Si es invierno, calcetines de recambio, un buen abrigo, guantes... Y si es verano, más agua, una gorra y crema protectora. Son indispensables el móvil bien cargado y algo para leer. Ah, y no nos olvidemos de la cámara y el trípode.

El trípode, nuestro mejor amigo. Dejad de soñar con ligeros y carísimos trípodes de carbono. Lo que realmente necesitamos es ese pesado y viejo trípode que nadie quiere acarrear. Hay que tener presente que nuestra cámara permanecerá en la misma posición durante quizá una o dos horas. El más ligero temblor o balanceo entre tomas debido al viento puede resultar en un vídeo totalmente desestabilizado. Si nuestro trípode no es lo suficientemente robusto, podemos colgarle la mochila o usar piedras para darle una mayor estabilidad y rigidez. Esto se hace imprescindible en tomas con largas exposiciones.

 

© Enrique Pacheco
© Enrique Pacheco

Encuadrar es la clave. La mayoría de las veces llegamos a la localización tan entusiasmados, con tanta energía que nos cuesta visualizar la escena, buscar el encuadre adecuado. Soltad la mochila y el trípode y pasead por la zona visualizando la foto, analizando el terreno, buscando una localización con interés.

Debemos actuar como si fuésemos a hacer una única toma, como si nos hubiésemos traído un solo carrete en el que -desafortunadamente- sólo nos queda una exposición. El "time-lapse" es en esencia fotografía, y debemos concebirlo como tal. Si vamos pensando solamente en cómo se verá el vídeo final, pasaremos por alto los detalles que marcan la diferencia entre un buen plano y un "planazo".

 

© Enrique Pacheco
© Enrique Pacheco


© Enrique Pacheco

Ajustes básicos de cámara. Hay quien dice que lo mejor para hacer un "time-lapse" es seleccionar el modo de prioridad a la apertura y disparar en JPEG. Del mismo modo que nadie hace eso cuando se dispone a hacer fotografía de cierta calidad, para lograr unos resultados que destilen profesionalidad expondremos manualmente y desoiremos a nuestro amigo, el del JPEG.

Tanto el modo manual como el formato RAW nos brindarán un gran control sobre nuestra cámara y durante la posproducción. Hay que pensar que la cámara estará disparando durante un largo tiempo, por lo que si utilizamos cualquier automatismo intentará corregir automáticamente cada cambio de luz, cada fluctuación en el brillo de la escena o variación de la temperatura de color. Y si lo hemos grabado en JPEG, ya no habrá vuelta atrás.

Live View. Si nuestra cámara es una SLR y disfruta de una buena autonomía, es muy recomendable usar constantemente el Live View. Al encuadrar a través de la pantalla el espejo permanecerá siempre levantado y no golpeará cuando se accione el obturador, ahorrándonos así posibles trepidaciones. Así mismo, el Live View nos permite ir visualizando nuestra toma en tiempo real. Si además activamos el histograma, ya lo tenemos todo dispuesto para acertar con la exposición.

 

© Enrique Pacheco
© Enrique Pacheco

Enfocar con precisión. Es muy importante que seleccionemos el enfoque manual tanto en la cámara como en la óptica, si procede. (Si poseemos una SLR y activamos el Live View, podremos además enfocar con la lupa en el punto deseado.) En la mayoría de los "time-lapse" suelo enfocar al infinito, ya que utilizo objetivos angulares. En muchos casos, sin embargo, contaremos con elementos de interés en el primer o medio término, con lo que debemos asegurarnos de que es ahí donde enfocamos. Conocer la hiperfocal de nuestra óptica es siempre importante, ya que muchos de nuestros planos serán paisajes y es ahí donde querremos usarla.

Evitar "flickeos". No, no nos referimos a la conocida red social de fotografía. Por "flickeo" se conoce en la jerga al efecto indeseado que se produce en los "time-lapse" debido a ligeras diferencias de exposición entre tomas (de hecho, la palabra proviene del inglés "flicker", esto es, titilar). Esa diferencia se debe a que el diafragma de los objetivos automáticos, que permanece completamente abierto hasta el momento de la obturación, no siempre cierra con la misma apertura. Aunque parezca increíble, hay pequeñísimas variaciones entre toma y toma.

Para evitarlo, tenemos dos soluciones. En primer lugar, usar objetivos manuales -mi solución favorita- para asegurarnos de que el diafragma se mantiene siempre fijo en la misma posición. La segunda y más accesible consiste en desacoplar parcialmente la óptica de nuestra cámara para que se pierda así la conexión digital entre ambas, seleccionando nosotros mismos el diafragma deseado.

 



"Time-lapse" de Enrique Pacheco realizado en Islandia.

Elegir el intervalo adecuado. Quizá sea éste el punto más importante a la hora de afrontar un "time-lapse". El intervalo entre tomas es el que marcará la velocidad de nuestro vídeo final. Cuanto mayor sea el intervalo, más rápido se moverán los elementos en el cuadro, y viceversa. Pero también hay que tener muy en cuenta la velocidad real a la que se mueven dichos elementos en la escena, para lo cual adaptaremos el intervalo en función de su velocidad. ¿Complicado? He aquí unas cuantas sugerencias para varias escenas típicas:

 

  • Nubes moviéndose muy despacio: un fotograma cada 20 segundos.
  • Nubes moviéndose deprisa: un fotograma cada 10 segundos.
  • Nubes moviéndose muy deprisa: un fotograma cada 5 segundos.
  • Gente andando por la calle: un fotograma cada 2 segundos.
  • Trayectoria del sol un día despejado: un fotograma cada 30 segundos.
  • Paisajes nocturnos, estrellas, luna, etcétera: un fotograma cada 35 segundos con exposición de 30 segundos, es decir, 5 segundos de intervalo entre tomas.

¿Sabemos cuánto va a durar el "time-lapse"? Ésta es la segunda de las grandes variables que tenemos que calcular. En muchos casos -un partido de fútbol o un atardecer, por ejemplo- conoceremos la duración del evento. Tendremos que jugar por tanto con una relación intervalo-duración que nos dé un número de fotogramas adecuado. Por el contrario, si lo que queremos inmortalizar en el "time-lapse" es, por ejemplo, una cascada sin principio ni fin, el intervalo y la exposición serán los que determinen la duración de la pieza.

Unos cálculos rápidos: sabiendo que necesitamos 25 fotogramas para crear un segundo de vídeo (en el sistema PAL europeo; en Estados Unidos serían 30) y que una duración estándar de los planos sería de 10 segundos, concluimos que necesitamos 250 tomas para tener esos 10 segundos de vídeo. Por tanto, sólo tenemos que multiplicar 250 por nuestro intervalo para saber cuánto tiempo deberemos invertir en realizar el "time-lapse".

Puede ocurrir que desconozcamos la duración del evento o que queramos captar toda la escena, como por ejemplo en una formación tormentosa. En estos casos, prima el intervalo: elegimos el adecuado para la escena y seleccionamos "infinito" o "cero" en el número de fotogramas de nuestro "intervalómetro". A partir de aquí, ya sólo nos queda esperar.

 

© Enrique Pacheco
© Enrique Pacheco

Enrique Pacheco es experto en grabación de vídeo HD con cámaras SLR y "time-lapse", e imparte talleres en Islandia, REDLAB Spain y en la Escuela de de Cine de la Ciudad de la Luz. Es también autor de la serie "Cartas desde Islandia" en QUESABESDE.COM.









DANILO UMAÑA SACASA


1.      Tengo razones para desconfiar, pero seguiré tejiendo la malla de la confianza.                 
2.      Tengo razones para odiar, pero seguiré abriendo mi corazón para compartir amor.                
3.      Tengo razones para perderme en la oscuridad, pero seguiré liberando mi espíritu para vivir a   
plena luz.                                                                                             
4.      Tengo razones para detenerme, pero continuaré firme con la búsqueda de mi horizonte.           
5.      Tengo razones para guardar silencio, pero continuaré compartiendo mi palabra.                  
6.      Tengo razones para hundirme en la tristeza, pero soltar? mi ?nimo para sonreir con alegría.    
7.      Tengo razones para distanciarme de la gente, pero sé que cada día tendrá la luz de una         
mirada transparente.                                                                                   
8.      Tengo razones para encerrarme en mí mismo, pero seguiré compartiendo tiempo con mis amigos.    
9.      Tengo razones para sentir tanto dolor, pero viviré cada día con especial felicidad.            
10.     Sé que tengo razones para dejar de vivir -o al menos para vivir con profundo desaliento-       
pero amaré mi vida con la profundidad con que amaré la vida de los otros: para ellos he decidido       
dejarme acompañar por la esperanza porque aun me faltan cosas hermosas por hacer.                      







Cualquier persona puede acusar los efectos del sol o del calor, pero algunos casos concretos están más expuestos, y entre ellos los niños menores de 6 años y los recién nacidos, muy propensos a las alteraciones de temperatura.


1.- Reposo: evitar que los niños hagan ejercicio físico cuando haga más calor, en las horas centrales del día. Si se sale con los pequeños, habrá que descansar a la sombra o en lugares frescos y ventilados.

2.- Ropa: Se recomienda vestir indumentaria ligera, amplia, a ser posible de algodón, que transpire, y de colores claros, que absorben menos el calor.

3.- Calzado: cómodo y a ser posible abierto.

4.- Al aire libre, protección: la cabeza debe llevarse protegida con algún gorrito que permita transpirar. En la playa o campo, hay que intentar evitar el centro del día, de 11 a 17 horas aproximadamente, y descansar bajo la sombrilla, además de proteger la piel con una crema solar.

5.- Unas gafas de sol también protegerán los ojos de los pequeños.

6.- En casa: es aconsejable cerrar las ventajas y echar las cortinas en las fachadas expuestas al sol. Hay que mantener las ventanas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior. Es conveniente abrirlas de noche, cuando refresca, para ventilar la casa. Intentar permanecer en las estancias más frescas, sobre todo en las horas centrales del día.

7.- Refrescarse: ducharse o bañarse con agua fresca, mojarse cara y manos, ponerse ante un ventilador o poner el aire acondicionado a una temperatura agradable…

8.- Alimentación: para hidratarnos, comer mucha fruta, verduras y hortalizas frescas y cocidas.

9.- Bebidas: Hay que anticiparse a la sensación de sed y ofrecer a los pequeños con frecuencia abundantes líquidos (lo más sano, agua y zumos naturales). El sudor excesivo hace que perdamos más líquido del habitual, así que tedremos que beber más.

10.- En los bebés recién nacidos, el sudor no es tan visible porque digamos que “su termostato”, el sistema de regulación de su temperatura, aún es inmaduro, así que habremos de llevar especial cuidado en que estén bien hidratados.

Siguiendo estos consejos, los más pequeños y nosotros disfrutaremos del verano sin sustos.









1. Plantéate hipótesis alternativas
2. Reformula la pregunta
3. La correlación no implica causalidad
4. Anticípate a tu propia impulsividad
5. Haz planes para prevenir cualquier eventualidad
6. No tomes decisiones importantes cuando estés cansado
7. Toma distancia de las cosas
8. Intenta ser racional
9. Prioriza
10. La felicidad se encuentra en la sala de espera de la felicidad

 

(ver video en el enlace fuente)







Humor



1. Joderás a los funcionarios recortándoles un 5% su salario.
2. Martirizarás a los jubilados congelándoles la pensión en 2011.
3. Le pondrás la zancadilla a la jubilación transitoria.
4. Bajarás la natalidad de tu nación quitándoles el cheque bebé.
5. Medirás la medicación con cuentagotas.
6. Esclavizaras a los dependientes sin retroactividad en las prestaciones.
7. Dejarás de inaugurar obras publicas por una buena temporada.
8. No darás limosna al exterior, para solidarizar con las limosnas que no repartes entre tus congéneres de tu nación.
9. Subirás los impuestos.
10. Llevarás al País a la Quiebra.









Remitiro por DANILO UMAÑA SACASA


1. Afirme y repita cada día -en la infinita soledad de su propia compañía- que usted es un cuentista exitoso.

La primera condición para ser un cuentista exitoso es sencillamente creer y aceptar que usted es un cuentista exitoso. Esa disponibilidad mental le permitirá impregnarle un sentido estético a sus narraciones y le ayudará a imprimir en ellas el sentido ficcional que logre convertirlas en una fuente de magia y de entretenimiento imperdurable.

Nada contribuye tanto a realizar más fácilmente su trabajo de cuentista que la confianza que se tenga en usted mismo. Porque aunque parezca una especie de círculo vicioso, la calidad de su trabajo le ayudará a agregar un elevado nivel de autoestima. Lo demás llega por añadidura, sobre todo cuando descubra que escribir se vuelve una verdadera diversión, y que usted hace literatura no precisamente por obtener premios o por incrementar sus ingresos sino porque es parte vital de su existencia.

2. Comience un cuento hasta que tenga la idea del final firmemente alojada en el cerebro.

Es muy difícil iniciar un viaje exitoso si carecemos de la idea que nos indique el lugar exacto de nuestro destino. La mayoría de las veces, cuando es un viaje largo, contamos con un mapa detallado que no sólo nos indica la exactitud del recorrido sino también la ubicación exacta del lugar en que termina nuestro viaje. El cuento es exactamente un viaje: un viaje para el escritor y un viaje para el lector, un viaje por la realidad o un viaje por la fantasía; un viaje por los laberintos de la historia o un viaje por las autopistas del presente o un viaje por las ondas del futuro. Sin embargo, como producto de una relación diádica, el cuento libera a los lectores de la responsabilidad de hacerse de su mapa y les condimenta el recorrido con una dosis especial de magia y de sorpresas. En cambio, exige que el escritor defina el lugar de su destino. El cuento no puede exponerse a fracasar en el intento. Él sabe que sólo Cristóbal Colón tuvo la bendición providencial de llegar a un destino que no esperaba, y que precisamente esa situación inesperada separó los bloques de la historia moderna.

El cuento, pues, nos permite hilvanar las ideas de atrás hacia adelante y de marcar el camino que hemos de recorrer. No importa que una y otra vez nos perdamos en el
trayecto: después de todo, esos extravíos le darán al relato una dosis especial de adrenalina.

3. El cuento requiere un comienzo vigoroso.

Lo ideal es captar la atención del lector desde el principio -de estimular una especie de amor a primera vista entre el relato y el leyente- o de provocar un mínimo de curiosidad en el segundo. Comiéncelo sin ninguna explicación, comiéncelo como si el lector fuera parte de la historia, como si el lector hubiera leído diez páginas
previas del argumento, o como si el lector fuera parte del argumento. Comiéncelo, si lo prefiere, con un diálogo que encierre inquietudes o que resulte perturbador.

De cualquier manera, el inicio de un cuento encierra una promesa que exige ocultar la manera en que hemos de cumplirla. Sobre todo porque el cuento, que es un solo cuerpo y una sucesión de actos hilvanados de principio a fin, desenrolla su madeja con un argumento que sólo beneficia al lector.

Sólo así podría ganarse su confianza y pegarlo a las páginas impresas o a la pantalla de la computadora hasta satisfacerle la promesa del arranque.

4. Viva las emociones que le provoque su propia historia mientras la escribe: ría, llore, asómbrese de sus personajes, deje que se le vayan de la mano, y acéptelos nuevamente como hijos pródigos cuando pretendan regresar al argumento.

Me resulta difícil comprender cómo podemos ser insensibles sobre los incidentes que viven nuestros personajes si somos nosotros quienes les hemos dado vida. ¿Cómo es posible esperar una reacción de los lectores si nosotros no hemos tenido ninguna reacción mientras escribíamos la historia? En la misma medida en que el escultor se va llenando de asombro al descubrir la estatua dentro de la roca, en esa medida el escritor debería asombrarse ante las reacciones que van manifestando sus personajes: de sus sufrimientos o de sus placeres, de sus fracasos o de sus conquistas. Los personajes -junto a los libros- son cierta especie de hijos que se abandonan para que sigan madurando o para que maduren sus propios criterios cuando los nuestros no resulten necesarios.


5. Deje que los personajes suelten sus emociones: que peleen, que maten, que se vuelvan héroes, que se vuelvan locos hasta el grado de hablar con las letras de sus nombres, o que deliren con la idea de inventar un nuevo autor. Pero jamás agregue sus emociones a ninguno de sus cuentos.

La literatura nos permite posesionarnos de la realidad o liberar la idealidad, de allí la necesidad de plasmar en el relato lo que sucede exactamente a nuestro alrededor o lo que creemos que podría suceder en una realidad imaginaria. En este último caso, lo fundamental es darle rienda suelta a la imaginación: alterar el orden normal de las cosas, intercambiar cualidades de artefacto o individuos -recurrir a la falacia patética, como dicen los expertos- inventar palabras y planetas, iniciar nuevas guerras o establecer la paz definitiva.

Recuerde que el proceso de elaboración literaria es un acto íntimo y que usted escribe exclusivamente para complacerse a usted mismo, y a nadie más. La literatura no es un negocio de hamburguesas, ni de tacos, ni de pupusas, en los que usted debe satisfacer ciertos controles impuestos por el misal del consumismo. La literatura nos ha dado carta blanca para hacer uso de un universo de recursos. Pero impone una prohibición: el autor no puede desalojar sus emociones en ninguno de sus personajes ni puede condimentar sus argumentos con ninguna de sus emociones. Hay una necesidad vital de volvernos objetivos y evacuar en los protagonistas y en el lector la responsabilidad de buscar el significado de los hechos.

Por alguna razón, el cuentista ha perdido la sagrada capacidad de la imparcialidad y ha potenciado la manía de buscar el significado de los fenómenos y de los hechos.

6. Evite el uso equivocado de organizadores de descripción, evite los errores generalizados, y por lo que más quiera evite recordar a Perogrullo.

Evite formar frases con organizadores de descripción mal empleados como ~Slos animales se reunieron alrededor del río~T, porque los animales prefieren reunirse a lo largo del río.

Evite caer en el abismo de los errores generalizados. Evite emplear la expresión ~Sfruncir el ceño~T porque el ceño jamás se frunce: se frunce el entrecejo, que al fruncirse da lugar al ceño. Evite la expresión ~Spuño cerrado~T porque el puño surge precisamente cuando se cierra la mano.

Evite señalar que su personaje saludó con la mano derecha, o que se despidió con un ~Sbuenas noches~T al momento de acostarse, o que se quitó la ropa para ir al baño, porque son detalles para recordar a Perogrullo. Ahora bien, si usted dijera que su personaje ~Sse despidió con un ~Sbuenas noches~T después de guardar silencio veinte años~T, eso realmente es otra cosa que bien vale algo más que una metáfora.

No olvide que las frases toman fuerza estética cuando nos referimos con palabras cotidianas -en un plano ficcional- a experiencias sorprendentes.

7. Sea leal a su identidad cultural.

En la medida de lo posible -insisto: en la medida de lo posible- sea leal a su identidad cultural e inclínese por escribir sobre su entorno. Si usted no lo hace nadie lo hará jamás, ni jamás nadie se enterará del entorno
en que usted creció, a tal punto que ese entorno suyo seguirá siendo un punto invisible en el mapa de la literatura del mundo. Permítame recordar la recomendación de Tolstoi: ~SDescribe tu aldea y serás universal~T. O la advertencia de Stephen Vizinczey: ~SNo adorarás Londres, Nueva York, París~T. Evite inspirarse en la universalidad de las grandes ciudades si aun no ha intentado universalizar a los hijos de su vecino, a las prostitutas de su ciudad, a las locatarias de su barrio, o a los campesinos que cultivan el maíz con que elaboran sus tortillas. Los más ocultos rincones de su ciudad o de su país tienen la capacidad de universalizarse, toda vez que usted le dedique su atención. En la medida de lo posible, evite dedicar tiempo a relatar lo que sucede a 10,000 kilómetros de distancia; a menos que con un cuento rinda homenaje a una víctima del tsunami asiático o a víctimas de Hiroshima/Nagasaki, o denuncie una injusticia cometida al otro lado del mundo.

Y por favor, por lo que más quiera, aléjese de la literatura impuesta por las esferas oficiales porque más luego de lo que parece nadie querrá leer sus escritos ni mencionará su nombre.

8. Tenga conciencia que para escribir un cuento se necesitan herramientas y planos que no se han inventado. Pero recuerde que otros han ganado el Nobel usando lo que ya existe.

Esto le da derecho a inventar palabras -recuerde el caso de Altazor o de Cronopios- o de crear métodos, estilos, procedimientos o técnicas nuevas. El límite lo impone el Universo, las debilidades se manifiestan con usted. Arriésguese. Invente. Demuestre que lo visible debe su existencia a lo oculto, y que lo oculto seguirá en el mundo de lo arcano aunque lo visible dejara de existir.

9. Un cuento se escribe con las mismas leyes que se aplican al amor: lealtad, pasión, sinceridad, entrega, ternura, creatividad.

Quizás por eso el amor y la literatura son los extremos del cordón umbilical que nos une al universo.

La lealtad nos obliga a ser coherentes y honestos con nuestros trabajos. La pasión que exige el amor es el mismo calor y la misma intimidad con que nos fundimos con el cuento. Sinceridad es la fuerza con que mostramos nuestro verdadero rostro y lo que nos permite abandonar cualquier signo de hipocresía mientras escribimos el relato. Entrega es renunciar a ciertas cosas y a nuestro tiempo en beneficio de la obra. Ternura no es más que el afecto, la simpatía y la devoción que entregamos al cuento, con la misma intensidad que la entregamos en el amor. La creatividad nos permite encontrar las soluciones que requieren las dificultades del cuento para tratarlo como a cualquier extraterrestre o para tratarlo como al amigo más próximo, aunque dependa todo de la voluntad que tengamos para romper los paradigmas. Si usted quiere compartir una historia estructúrela mentalmente y escríbala ya -con estas mismas leyes- antes que sea tarde.

10. Tenga presente estudiar con alguna frecuencia las leyes de la preceptiva literaria como si deseara volverse un experto, y escriba cuentos poniendo en juego su propio decálogo.

Escriba cuentos como le dicte su propio ombudsman, como le exija la estructura íntima de su censura interna, o como le imponga el editor que se hospeda en su consciencia. Dedique una parte de sus horas diarias para leer a otros cuentistas y para estudiar preceptiva literaria. Sólo el conocimiento y la práctica constante mejora la calidad de nuestro trabajo. Después, lance a la basura decálogos como éste porque al fin y al cabo todo se resume en un cuento de los cientos que encontrará en su camino.

 







Mientras que las cifras de contagios parecen estabilizarse en nuestro país, el Ministerio de Sanidad ha lanzado una campaña para prevenir las infecciones por gripe A, la mejor medida para afrontar la pandemia. Estas son las 10 recomendaciones clave par


 

  1. Evitar el contacto con personas a las que se las haya diagnosticado la enfermedad.
  2. Lavarse las manos con frecuencia. El virus de la gripe se transmite por medio de pequeñas gotas de saliva y a través de las secreciones nasales al toser o estornudar. Debe lavarse las manos durante al menos un minuto para eliminar el patógeno completamente.
  3. Taparse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al estornudar o toser y justo después tirar el pañuelo usado a la basura.
  4. Limpiar con mayor frecuencia las superficies de muebles, pomos de las puertas y otros objetos en los que se hayan podido quedar secreciones contaminadas.
  5. Ventilar a menudo las estancias. Así, evitaremos la acumulación de partículas en suspensión que contengan el virus.
  6. Si se está enfermo, evitar contagiar a otras personas siguiendo los consejos de los profesionales sanitarios. Una persona infectada puede transmitir el virus desde un día antes de la aparición de los síntomas hasta una semana después.
  7. Evitar los besos y contacto muy cercano, así como compartir vasos, cubiertos y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva o secreciones. Así, reduciremos el riesgo de contraer la infección.
  8. Llevar una vida sana permite afrontar la enfermedad en las mejores condiciones de salud. Comer frutas y verduras ricas en vitaminas A y C (zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña), realizar ejercicio o evitar hábitos como el alcohol y el tabaco contribuye a mejorar las defensas.
  9. Es importante evitar la saturación de los servicios de urgencias. En caso de que aparezcan síntomas de gripe, debe acudir a su médico de cabecera o llamar al 112 para que le indiquen como actuar. Para cualquier duda, Sanidad ha habilitado un teléfono de atención al ciudadano: 901 400 100.
  10. Si tiene pensado quedarse embarazada, no es necesario que retrase sus planes aunque debe saber que las gestantes conforman un grupo de riesgo.

Fuente: El Mundo





Por el Juez Calatayud



Hace un par de semanas recibía por correo electrónico un decálogo, sacado del libro «Reflexiones de un juez de menores», escrito por

  1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
  2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
  4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
  5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
  7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
  8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
  9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
  10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

http://www.youtube.com/watch?v=91gDdSSX_jk&eurl=http%3A%2F%2Fwww.doramas.net%2F877&feature=player_embedded







1. El buen uso del tiempo:

acordad un código familiar de uso de Internet que controle los tiempos que toda la familia pasa delante del ordenador. Es aconsejable ubicar el ordenador en una zona que quede a la vista. Si el equipo está en la habitación del niño o la niña podría conectarse durante la noche, o sin su permiso, y enfrentarse a situaciones de riesgo sin ningún adulto que le aconseje.

2. Compartir con ell@s tiempo e información:

disfrutad de Internet en su compañía. Animad a vuestr@s hij@s a compartir sus experiencias en Internet fomentando la comunicación fluida y un diálogo. Enseñadles a confiar en su intuición, animándoles a que informen a las personas adultas de todo lo que les haga sentir incómodos, les desagrade o les ofenda.

3. El Respeto:

fomentad el espíritu crítico ante la red. Explicad a los chic@s que la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal se aplica también en Internet. Enseñadles a respetar a otras personas cuando estén en línea. Aseguraos de que entienden que las reglas del buen comportamiento no cambian por el hecho de estar conectado a Internet, delante de un ordenador.

4. Confidencialidad y protección de la identidad:

recordad a vuestros hij@s que nunca deben proporcionar información personal como la edad, dirección ó número de teléfono a través de Internet, salvo que se trate de compras o gestiones con una entidad o empresa de confianza y siempre con la supervisión de los padres. Si tus hij@s visitan salas de chat, utilizan programas de mensajería instantánea (IM) , videojuegos en línea u otras actividades en Internet que requieren un nombre de usuario para identificarse, ayúdales a elegir dicho nombre de usuario y asegúrate de que éste no revela ningún tipo de información personal.

5. Comunicación con otros padres y madres:

estableced normas comunes, compartid información sobre contenidos de interés, medidas de seguridad, etc. Decidles a vuestr@s hij@s que nunca deben intentar conocer en persona a amigos a los que conocen en línea. Explícadles que los amigos que tratan en línea pueden no ser quienes dicen que son.

6. Descargas ilegales:

haced hincapié en la obligación de respetar la propiedad de otras personas cuando se conecten. Explícadles que hacer copias ilegales del producto del trabajo de los demás (música, videojuegos y otros programas) es igual que robarlo en una tienda.

7. Tiempo para todo:

ayudadles a distribuir su tiempo libre. Aseguraos de que vuestr@s hij@s no convierten el ordenador o los videojuegos en sus únicos amigos: no puede sustituir las relaciones interpersonales.

8. Grabad lo que escriben:

controlad la actividad en línea de vuestr@s hij@s con software de Internet avanzado. El control parental puede ayudarle a filtrar los contenidos dañinos, supervisar los sitios que visitan y saber qué hacen en ellos. Una buena medida puede ser la instalación de programas que graben sus conversaciones. Hay técnicas de hacker para padres y madres como el Chat Controller 1.1.0 que puede descargarse desde este enlace y dispositivos como el Keyghost USB Keylogger.

9. Seguridad del equipo:

tened cuidado con los correos electrónicos y sus archivos adjuntos cuando no se conoce al remitente. Recalcad que no se deben abrir los correos sospechosos, es una buena manera de proteger nuestro equipo.

10. Alerta:

ante cualquier indicio de actividad ilegal podéis recurrir al Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil. Para temas específicos que atenten contra los derechos de los menores, los portales www.protegeles.com, www.noalapornografiainfantil.com y www.asociacion-acpi.org ofrecen un sistema de denuncias on-line.









La Asociación Española de Pediatría (AEP) en su Boletín Informativo nº 18 de fecha Junio de 2002, propuso un decálogo y unos consejos para conocimiento d


1.- Solo dejar que tu hijo-a navegue por Internet  si está en casa una persona adulta.

2.- No poner el ordenador en la habitación de tu hijo-a  o  en cualquier caso poner la  pantalla de forma que este visible a quien entra o está en la habitación.

3.- Ser capaz de manejar el ordenador al menos al mismo nivel de habilidad que tu hijo-a, de forma que sea consciente que estamos con capacidad de poder controlarlo.

4.- Utilizar todos los sistemas de protección actualmente disponibles para evitar el acceso a sitios no aprobados a menores.

5.- Hablar habitualmente con tu hijo-a respecto a la “navegación” en Internet, tratando de tener información respecto a lo qué ve y  qué consulta, tratándo de poder de manifiesto eventuales reticencias.

6.- Enseñar a tu hijo-a que cuando se conecta al chat no debe dar, ni pedir, direcciones, número de teléfono o cualquier información que pueda identificarlo. Ser claros, sin alarmar, sobre los riesgos que pueden derivarse de “chatear” con desconocidos.

7.- Evitar que tu hijo-a esté en Internet (particularmente en chat) durante la noche. Alertarlo de que debe avisar a sus padres, siempre que algún “amigo del chat” insista respecto a informaciones o hábitos personales o de su familia.

8.- Navegar y chatear algunas veces junto a tu hijo-a, para inducirlo a una mayor confianza con los padres respecto a los contenidos de sus conversaciones en la red.

9.- Tratar, en la medida de lo posible, de evitar que tu hijo-a tenga su propio e-mail del cual solo él/ella conozca el “password” de acceso.

10.- Construir junto a tu hijo-a  “reglas consensuadas” para navegar en Internet, sin imponérselas.

 

 


Cinco Consejos de la A.E.P. para los jóvenes cibernautas



1.- Recela de la persona que quiere saber demasiadas cosas. No des ninguna información respecto a ti o tu familia (por ejemplo: tu nombre, tu número de teléfono, tu dirección, la de tu colegio, etc.) sin hablar antes con sus padres.

2.- Si recibes o ves alguna cosa desagradable o que te parece rara no trates de seguir investigando”por tu cuenta, háblalo con tus padres y/o profesores.

3.- Si tienes interés o intención de encontrarte físicamente con alguna persona que has conocido a través de Internet, informa siempre antes a tus padres y aconseja a quien quiere conocerte que haga lo mismo. No vayas nunca solo a la cita. De esta forma puedes evitar algún encuentro desagradable.

4.- No entres nunca en sitios de pago, que te solicitan tu número de tarjeta de crédito o que soliciten tu nombre y dirección.

5.- Si encuentras un sitio donde está escrito “acceso prohibido a los menores”, respeta esta indicación.









Un día en plena Naturaleza. Para que la experiencia en la montaña no resulte una pesadilla, he aquí unos consejos prácticos a la hora de hacer senderismo. Nos los da Valle d'Aosta, uno de los principales destinos europeos para la práctica de este depor


1. Antes de subir al monte planea el recorrido, el horario y consulta el parte meteorológico

Si es la primera vez que te propones hacer una ruta, no te lances a la aventura. Teniendo en cuenta cuál es tu estado físico y si estás o no en forma podrás hacer un recorrido u otro. Por ello consulta antes de salir de casa qué ruta es la que más se adapta a ti y cuál será el tiempo que tardarás en hacerla. Aunque en verano los días son más largos y hay más horas de luz, no te querrás ver perdido en mitad de las montañas y sin conocer cuál es el camino de vuelta. Además, es conveniente saber qué tiempo va a hacer para estar preparado: puede que tengas que llevar protector solar o bufanda de lana. Tenerlo todo más o menos organizado evitará sorpresas de última hora.

[foto de la noticia]

2. ¿Más vale solo que mal acompañado?

No es nada recomendable hacer senderismo si vas solo, puesto que si tienes algún imprevisto nadie podrá ayudarte. Lo ideal es ir un mínimo de dos personas y, en el caso de ir en grupo, que ningún miembro de éste se separe. Si aún así eres de los que piensan «¿Quién dijo miedo?» y te decides a emprender la marcha en solitario, encárgate de que alguien sepa dónde vas a ir y el tiempo aproximado que pasarás fuera. En cualquier caso, recuerda que, además de ser más arriesgado, la excursión será más amena si vas acompañado.

3. Lleva en la mochila todo lo necesario, pero no lleves la casa a cuestas

Aunque hayas mirado el parte meteorológico, en la montaña el tiempo puede cambiar inesperadamente, así que mete un chubasquero en la mochila para no acabar pasado por agua y con un resfriado. Otros accesorios que no siempre se utilizan pero que son muy recomendables son: un mapa del lugar, una brújula, crema solar, protector labial, un pañuelo para el cuello, gafas de sol, una gorra y un pequeño botiquín de primeros auxilios. Si te gusta la fotografía éste es el lugar adecuado: hay paisajes que sólo se ven una vez en la vida. Y, por supuesto, aunque no tengas cobertura para mandar sms a tus amigos, el teléfono móvil debe ir en la mochila por si necesitas llamar a emergencias.

4. Si no quieres unas bonitas ampollas, cuida tus pies

Es imprescindible llevar un buen calzado para hacer senderismo. Las nuevas sandalias de moda, por muy cómodas que te puedan parecer, no son nada aconsejables a menos que quieras terminar llorando. Lo mejor son unas botas de montaña ligeras, cómodas, fuertes, con la suela gruesa y que sujeten el tobillo. El goretex, que impermeabiliza la bota, y los materiales antideslizantes facilitan muchísimo el caminar al senderista.

[foto de la noticia]

5. Aliméntate bien

Debes salir bien alimentado de casa para tener fuerzas durante el camino. Aun así es bueno que lleves un almuerzo o comida ligera y de fácil digestión para aguantar el resto del camino. Esta dieta la puedes complementar con barritas energéticas, chocolate, frutos secos o galletas. Ten en cuenta que, aunque el ejercicio físico que realizas no es excesivo, tu cuerpo sufre un desgaste continuo. Por eso también una vez que llegues al destino repón todas tus energías con comidas ligeras y variadas.

6. Siempre bien hidratado, pero no a cualquier precio

A pesar de que suele haber fuentes naturales por los caminos, no confíes en esta opción porque a veces estas fuentes están secas, por lo que debes llevar siempre una cantimplora con agua suficiente. No esperes a tener sed, bebe cada cierto tiempo y así evitarás la deshidratación. Tampoco debes beber de un bonito arroyo con agua cristalina porque nunca sabes qué hay unos metros antes de que ese agua llegue a ti. Si aun así crees que estar en contacto con la naturaleza implica correr ciertos riesgos, piensa que el riesgo puede ser que el agua afecte a tu tripa y que tengas que estar varios días sin salir de casa.

7. Ni vas de boda, ni eres Rambo

La vestimenta es muy importante cuando vas a practicar senderismo, ya que llevar la ropa inadecuada puede hacer que estés incómodo y te estropee el día. Usa prendas ligeras, transpirables y que permitan hacer movimientos libremente. No es necesario ponerte los vaqueros que mejor te sientan ni ir marcando figura... ¡que estás en el campo!. También es preferible llevar pantalones largos para que la maleza no te deje arañazos en las piernas y que después parezca que has pasado el día cuidando a un gato.

[foto de la noticia]

8. No hay que ser un 'cachas'

Aunque el senderismo es un deporte que se adapta a todos porque se puede realizar de forma tranquila y con un esfuerzo progresivo, sería bueno hacer algo de ejercicio durante la semana anterior para no tener problemas musculares. No hace falta que te apuntes a un gimnasio, pero sí sal a caminar los días previos y estira los músculos antes y después de hacer senderismo. Una de las cosas que hay que tener en cuenta cuando caminas durante mucho tiempo con los brazos caídos es que la circulación de las manos se puede ver resentida. Para que no se te queden las manos moradas puede ser muy útil llevar un bastón que, además de evitar el problema de la circulación, ayuda en las subidas y descensos de pendientes pronunciadas.

9. ¡Ojo con las alergias!

La primavera y el verano son las mejores épocas para disfrutar de la naturaleza por los paisajes que ofrece y porque el clima acompaña en la mayoría de las ocasiones. Pero al mismo tiempo son muchas las plantas e insectos con los que hay que tener cuidado o, de lo contrario, te puedes ir a casa con un bonito sarpullido o una picadura de lo más molesta. Infórmate antes de salir de casa de cuáles son las plantas a las que no debes acercarte y de qué animalillos te puedes encontrar -como orugas o avispas- que pueden cambiarte el ritmo del día. Este consejo es de especial interés si eres alérgico, no sea que acabes el día en urgencias.

10. Respeta el medio ambiente

Practicar senderismo significa pasar un rato de ocio conviviendo con la naturaleza. Por ello tienes que respetarla y cuidarla para que así todos podamos disfrutar de ella. No dejes basura tirada y recuerda que los residuos orgánicos, como las pieles de la fruta, son contaminantes visualmente. Debes respetar la flora y la fauna del lugar, no hacer fuegos y cuidar los caminos originales por los que hacer senderismo.









El primero, amarás a Dios sobre todas las cosas.
El segundo, no tómarás el nombre de Dios en vano.
El tercero, santificarás las fiestas.
El cuarto, honrarás a tu padre y a tu madre.
El quinto, no matarás.
El sexto, no cometerás actos impuros.
El séptimo, no hurtarás.
El octavo, no dirás falso testimonio ni mentiras.
El noveno, no consentirás pensamientos ni deseos impuros.
El décimo, no codiciarás los bienes ajenos.

Estos diez mandamientos se encierran en dos:
Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.







1. Cuanto más rápida es la dieta, más velozmente se recupera el peso perdido

Es el famoso 'efecto rebote'. O subir como en avión lo que se bajó trabajosamente por la escalera. Para evitarlo, hay que tratar de ir más despacio y paso a paso: 'Hoy, el éxito de un tratamiento para adelgazar implica perder el 10% del peso inicial y mantenerlo por lo menos un año'.El abordaje moderno es ir por etapas. Así, el cuerpo y la mente se adaptan al nuevo estado.

2. Después de la privación, llega el atracón Cualquier dieta que uno haga y luego deje, vuelve a subir. Y cuanto más estricta haya sido la dieta, mayor será la suba de peso. Porque hay una revancha del cuerpo y de la mente'. Por otra parte, confirma la psicóloga Teresa Panzitta: 'Toda restricción incrementa el deseo'. Por eso, hacer dietas restrictivas provoca un aumento de los pensamientos obsesivos respecto del cuerpo y de la comida, y con esto se genera un círculo vicioso de prohibiciones y atracones difícil de cortar.

3. Vivir a dieta hace funcionar al organismo en 'modo ahorro' Desde el punto de vista fisiológico, el organismo está preparado para la escasez, no para la sobreabundancia de alimentos y estímulos como la que existe hoy. 'Esto hace que, ante la falta de alimentos, el metabolismo se vuelva automáticamente más lento para gastar menos calorías', explica la nutricionista Mónica Katz. Y, a la vez, dispara señales de hambre para alertarnos de que debemos comer para recargar energías.

4. La mayoría de las dietas no son saludables Según el metaestudio publicado por American Psychologist, 'las dietas hipocalóricas no aportan la cantidad de nutrientes necesarios para un buen funcionamiento del organismo'. Y adicionalmente a esto, 'tampoco generan mejoras en los niveles de colesterol, hipertensión o glucosa en sangre'. Razón de más para no embarcarse en ellas.

5. Muchas dietas van a contramano de las costumbres y los hábitos sociales Comer es un hecho social que va mucho más allá de lo fisiológico. Implica sentarse a la mesa y compartir con otros. El hecho de comer cada vez más solos y apurados, o frente al televisor en lugar de hacerlo a una mesa, también predispone a la obesidad, ya que se pierde la noción de las porciones y las cantidades. Por otra parte, toda dieta que implique horarios o tipos de alimentos diferentes de los que consumimos habitualmente se vuelve muy difícil de seguir y rápidamente se abandona.

6. Cuando una dieta fracasa, sobrevienen la frustración y la culpa Estos sentimientos disparan el deseo de comer como forma de expiación, lo que no hace sino 'alimentar' un fatídico círculo vicioso. 'Si bien existe una luna de miel', en la que la dieta se cumple y se baja de peso, después el obeso no aguanta más y vuelve a subir', dice la psicóloga Panzitta. 'Y esto no le pasa porque se autoagrede, es transgresor o se porta mal. Le pasa porque el estar permanentemente a dieta hace que surjan actos de rebeldía por la comida. Por eso, muchas conductas compulsivas se originan, en realidad, en años y años de dietas.'

7. Las personas delgadas no viven a dieta Simplemente adquirieron hábitos saludables de alimentación, que van desde la compra de los alimentos hasta la forma de cocinarlos, la de comerlos, y el equilibrio entre las calorías que ingieren y las que consumen.

8. Las dietas provocan estrés Nuestro organismo está preparado para estresarnos frente a la falta de alimento. Pero este mecanismo de supervivencia que nos salvó de morir de hambre en el pasado, hoy se nos vuelve en contra por la superabundancia de alimentos y los múltiples estímulos que nos incitan a comer (la publicidad, los medios, el aburrimiento). Y este estrés, que se suma al estrés cotidiano de nuestra vida, hace que paradójicamente recurramos a la comida como forma de calmarnos. Con lo que, otra vez, alimentamos el círculo vicioso.

9. El descenso de peso logrado por las dietas raramente se mantiene en el tiempo Y esto lo saben muy bien todos los gorditos, que conocen y han probado todo tipo de dietas. Con cualquiera de ellas se puede bajar de peso. Lo difícil es mantenerse. A los cuatro años de haber emprendido la dieta, entre uno y dos tercios de las personas recuperaron más peso que el que tenían antes de empezarlas'. Francamente, desmoralizador.

10. La obesidad es demasiado compleja para curarla con una dieta La obesidad tiene componentesgenéticos, hereditarios, culturales, hormonales, metabólicos y emocionales, que requieren un trabajo interdisciplinario. En tanto, 'el éxito de un tratamiento para adelgazar es la distancia entre nuestras expectativas y el resultado -dice Mónica Katz-. Por lo tanto, hay que plantearse objetivos reales y no ideales, preparar un ambiente seguro (sin tentaciones a la vista), y saber que, como todo aprendizaje, requiere tiempo y esfuerzo. No hay magia.









1.Hacer dieta es la mejor manera de perder peso

En realidad, casi siempre ocurre lo contrario. De hecho, una revisión de investigaciones internacionales publicada el año pasado por la revista American Psychologist concluyó que las dietas hipocalóricas (menos de 1000 calorías diarias) no son efectivas en el largo plazo. Según este trabajo, que incluyó 30 estudios con 2 mil pacientes, entre el 35 y el 70 por ciento de ellos recuperaron al año los kilos que habían bajado.
Por otra parte,las dietas, si no están acompañadas de un trabajo de reeducación y contención, suelen fracasar. El mejor tratamiento consiste en cambiar la química y los hábitos, algo que no se modifica simplemente con una dieta'.

2. Todo es cuestión de calorías

¡Abajo la tablita! O, mejor dicho, hay que armar otra, que preste atención no sólo a las calorías, sino también al poder de saciedad de los alimentos, que se mide según un nuevo parámetro: el índice glucémico (IG).
'Se trata de un indicador de la capacidad de los comestibles de elevar el azúcar en sangre después de ser ingeridos', Cuanto más alto sea ese pico y cuanto menor sea el tiempo en alcanzarlo, más rápida será la secreción de insulina por parte del organismo y menor su poder de producir saciedad. Por lo tanto, a igual número de calorías, es mejor un alimento con bajo índice glucémico (que provoca mayor saciedad). Por ejemplo, el pan fresco en lugar de tostado, o una banana antes que una manzana.

3. Para adelgazar hay que eliminar pan, pastas y postres

Otro mito que cae. 'Las dietas que prohíben alimentos están destinadas al fracaso', dice Cormillot. Y numerosos estudios científicos lo avalan: según recientes investigaciones, se necesitan 19 alimentos diferentes por semana para no tener carencia de nutrientes. Además, toda dieta debe tener 50% de hidratos de carbono: legumbres, cereales, frutas, verduras y pastas.
De la mano de este nuevo concepto, algunos alimentos 'malditos', como los fideos, son con justicia reivindicados: es que la culpa no era de ellos, sino de las salsas. Hoy se pueden incluir en el menú una o dos veces por semana, con algún aliño liviano (de tomates o crema). Los que quieren adelgazar deben preferir los 'moñitos' o 'tirabuzones' a los spaghetti largos, ya que tienen un índice glucémico más bajo, y por eso mismo causan mayor saciedad.

4. Para bajar de peso hay que eliminar grasas y aceites

Grave error: si el cerebro no recibe grasa y glucosa, dispara la sensación de hambre. 'El hipotálamo no sabe de dietas: si le faltan hidratos o lípidos, pone al organismo en sistema ahorro, para que consuma menos', dice la doctora Katz. Además, los aceites proveen ácidos grasos esenciales, que el organismo no los fabrica (y los incorpora mediante alimentos) para la formación de las hormonas y las membranas de las células. Los lípidos también participan en la absorción y el transporte de vitaminas liposolubles y son fuente de energía. Lo que sí es cierto es que hay que consumirlos con moderación (aportan 9 calorías por gramo) y preferir los de origen vegetal (girasol, maíz, soja, uva, canola, oliva y chía). Otras grasas menos saludables pero que igualmente se pueden consumir en forma ocasional son manteca, margarina, mayonesa y cremas.

5. Hay que comer hidratos de carbono y proteínas en comidas diferentes

Las llamadas 'dietas disociadas' han resultado ser una estafa para muchos nutricionistas. No hay ninguna prueba de que comer hidratos de carbono y proteínas por separado sea bueno para la digestión o ayude a bajar de peso. Además, muchos de los alimentos más beneficiosos (las frutas secas, las legumbres, etc.) contienen ambos elementos a la vez. ¿Cómo hacemos para separarlos?
Una vez más, la mejor dieta es aquella que incluye la mayor variedad de alimentos, y aquí la regla del 5 x 5
cinco porciones al día de frutas y verduras
combinando cinco colores según la estación y la imaginación. Salirse de la mixta-de-lechuga-y-tomate- con-manzana-de-postre, para sumar más verde (rúcula, espinaca, zapallito), rojo (cerezas, frutillas), violeta (repollo, uvas, berenjena), amarillo (morrón, pomelo), naranja (naranjas, duraznos, calabaza) y blanco (papa, mandioca).

6. Los alimentos dietéticos ayudan a hacer dieta

Atención: son un arma de doble filo. Muchos
estudios demuestran que, con la excusa de que son 'light, bajas calorías, dietéticos', la gente tiende a consumirlos en mayor cantidad que si se tratara de productos normales. Sin defenestrarlos, el doctor Cormillot recomienda acudir a ellos, pero con cautela. 'Light no siempre es sinónimo de dietético -advierte-. Generalmente, los productos light tienen un 30 por ciento menos de calorías o la mitad de las grasas que su versión original.' Pero no son cero calorías. Del mismo modo, no es lo mismo 'light' que 'bajas calorías', porque existen alimentos
'light' reducidos en sodio, pero con la misma cantidad de grasas e hidratos. O sea, hay que leer las etiquetas y prestar atención a las porciones.

7. Adelgazar es una cuestión de voluntad

Lamentablemente, esta concepción errónea, que no toma en cuenta que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, ha traído mucho sufrimiento a quienes la padecen. La obesidad tiene muchos componentes de adicción en los que se involucran factores bioquímicos, emocionales, culturales y genéticos.
La psicóloga Teresa Panzitta afirma que lo fundamental es distinguir las sensaciones de hambre y saciedad (a menudo tergiversadas en el obeso) y el registro de un 'stop', que existe, pero que no puede aceptar. 'Esta es la sensación de frustración que aparece cuando sienten que siguieron comiendo y en realidad no se sintieron satisfechos. Uno está lleno, pero no es eso lo que buscaba', afirma.

8. Para quemar calorías hay que anotarse en un gimnasio o salir a correr

No necesariamente. De hecho, pensar esto es la mejor manera de postergar el inicio de un programa de descenso de peso. Lo que cuenta hoy es un 'estilo de vida activo' que implique moverse aun sin zapatillas ni jogging.
Así como se ha instalado la idea de dosificar las comidas durante el día, otro tanto debe hacerse con la actividad física. Lo ideal es hacer 30 a 40 minutos diarios de ejercicio, repartidos en seis oportunidades: al levantarse, antes de ir al trabajo (dejar el auto o bajarse del subte o colectivo unas 10 cuadras antes), en el trabajo dos veces (movimientos de pies y de hombros que se pueden hacer en la silla, caminar un rato, subir y bajar la escalera), al volver a casa y por la noche, por ejemplo, levantando las piernas mientras miramos tele. Si estos movimientos se hacen con música, tanto mejor. 'Bailar es la mejor receta', asegura Cormillot.

9. Para adelgazar no hay que comer de noche

Esta idea no tiene ningún sustento científico. Si bien se recomienda cenar frugalmente (por ejemplo, evitar carnes grasosas o salsas pesadas), y separar la comida de la hora de dormir, irse a la cama con hambre es sinónimo de ganarse un insomnio (o un atracón nocturno).
En realidad, las calorías no saben de horarios y se queman y almacenan durante las 24 horas. Además 'durante la noche hay un aumento de la grelina, una sustancia que favorece el depósito de grasa y se segrega en el estómago cuando está vacío', explica la doctora Katz. Por otra parte, 'cuando no hay presencia de nutrientes en el estómago también bajan los niveles de leptina, que es la hormona que disminuye el hambre y aumenta el gasto metabólico'.
10. Si se duerme menos, se adelgaza

Hoy se duerme, en promedio, seis horas diarias, dos menos que en los años 70. Y quedarse despierto mirando televisión, chateando, o salir hasta la madrugada, aunque tengamos que ir al trabajo o al colegio a las 8, se paga con kilos de más en la balanza.
Diversas investigaciones (entre ellas, una de la Universidad de Bristol, en Gran Bretaña, que revisó una decena de estudios anteriores) demuestran que dormir menos de 7 horas se relaciona con un mayor riesgo de sobrepeso y obesidad. 'Esto ocurre justamente porque en las personas con hábitos nocturnos y que duermen en forma insuficiente aumenta la grelina y disminuye la leptina', explica Katz. Y como se vio en el punto anterior, el cóctel de grelina en alza y leptina en baja favorece la obesidad en lugar de combatirla.









1. Estar PLENAMENTE CONVENCIDOS QUE DESEAMOS ADELGAZAR PARA SIEMPRE.

2. Estar PLENAMENTE CONVENCIDOS DE LOS BENEFICIOS QUE TENDREMOS AL ESTAR DELGADOS.

3. Entender de una vez por todas, que COMER SANO, NO ES HACER DIETA.

4. Entender y comprender que COMER SANO ES:

- Saber realmente el valor que tienen los alimentos para mi salud.

- Ser selectivo, y saber diferenciar un alimento nutritivo y rico, de un alimento vacio y peligroso para nuestra salud.

- Tener variedad y buen gusto en los alimentos.

- Darle a mi cuerpo lo que realmente el necesita y no lo que yo creo que necesita.

5. Estar dispuestos a cambiar nuestros malos habitos, erradicarlos por siempre de nuestras vidas.

6. Entender que debo ADELGAZAR DE ADENTRO HACIA AFUERA, dejar salir de una vez por toda la persona Delgada que llevamos dentro de nosotros.

7. Conocer nuestro cuerpo, aceptar nuestra forma, no es sencillamente rendirnos, la aceptación es el primer paso al exito para adelgazar.

8. Entender que Adelgazar no es llegar al peso ideal que indica la moda, Adelgazar es llegar al peso en el cual nos sentimos a gusto y mantenernos en ese peso sin luchar contra nuestro propio cuerpo.

9. Entender que nuestro cuerpo es lo que hacemos con él, si nos proponemos cambiar nuestra manera de pensar y logramor mentalizarnos como persona delgada, el exito será total, adelgazaremos sin esfuerzo, sin traumas y de manera duradera.

10. Nuestro cuerpo sabe como adelgazar, el problema es que usted no lo sabe.







© decalogos · 2009